De parte de toda la familia de la Universidad Védica Maharishi reciban un abrazo fraternal tanto del Rector, como de nuestra familia internacional de Holanda, de la India, de nuestra familia de la Universidad Maharishi de Administración de Estados Unidos y todo nuestro cariño para todos los que estáis participando en este evento tan auspicioso.
Queremos decir que este es un tiempo de cambio y Perú siempre ha sido un país respetado en el mundo por su antigua sabiduría y en toda época de cambio surge la sabiduría necesaria para aprender las lecciones que nos lleven a vivir lo que el tiempo nos demanda. Este es el espacio y el contexto donde hoy hacemos homenaje a nuestro querido Javier. El Arq. Javier Ortiz Cabrejos, nuestro querido y más que amigo, podríamos decir entrañable compañero de batallas, con el que Perú ha estado siempre en el corazón de Maharishi, de todo nuestro movimiento y de todas las personas en todas partes del mundo.
Javier representa la belleza, la pureza y la sabiduría del Perú.
Este libro Brahm Darshan, representa para nosotros una riqueza doble:
Primero desde el punto de vista de la cultura universal, Perú añade a su larga lista de contribuciones, una sabiduría holística del ser humano, tan necesaria en este tiempo como estábamos hablando.
Segundo, este libro es un homenaje a lo que un ser humano puede llegar a ser. Es un homenaje al maestro de Javier, Maharishi, quièn ha visto en sus poemas asimilada su sabiduría. Es un homenaje a todos Uds. diciéndoles que en tiempos difíciles, en tiempos de transformación, en el corazón más profundo del ser humano existe una sabiduría, expresada en cada uno de los poemas que hoy estamos disfrutando juntos, para darnos un camino y una visión de lo que el ser humano puede conseguir. Y eso es lo que hace Javier.
Javier es un gran profesor, y en este libro hoy nos descubre silenciosamente una llamada a lo más profundo del corazón del ser humano.
Solo la poesía puede evocar al infinito en un minuto y producir una transformación.
La sabiduría del corazón de Javier ha escogido la poesía como medio de comunicación para llegar al corazón y donde el intelecto, como decía Descartes “el corazón tiene razones que la razón ignora”, llega directamente al corazón, y lo hace en el mejor de los estilos, con una poesía preciosa, muy profunda, simple, directa y holística, que habría sido la envidia de los mejores poetas de la generación del 27 y de varias generaciones de poetas que buscaron lo holístico igual que Javier pero que lo hacían intelectualmente y no lo habían realizado en su alma, como lo ha hecho Javier.
Hoy celebramos que existan seres humanos como Javier. Celebramos al poeta, sí, pero celebramos al hombre y en ese hombre, celebramos su corazón puro.
¿Cuál es el regalo más grande que existe en la vida?
Decía Maharishi “Es un corazón humano lleno de silencio y lleno de amor porque él puede dar lo mejor de la vida para todos”.
En tus palabras hoy Javier, y en este homenaje que te realiza el Ministerio de Cultura y que todos tus grandes amigos te ofrecen, humildemente nosotros participamos diciendo que desde 1980 que estamos contigo, todos estos años han sido lecciones día tras día, y hoy, este libro concretiza tu presencia para siempre con todos nosotros.
Te has hecho eterno en tu silencio con este libro Javier, a pesar de sus páginas limitadas.
¡Que este silencio que habla de lo más profundo que tiene el ser humano se invada en todos los que lo lean para que abra su espíritu de libertad hacia el nuevo tiempo que quiere llegar y que llega, para que llegue completo en una vida buena para todos!
Decirte también que pienso que este libro es un tratado, como eran los tratados de Sabiduría Védica donde unas pocas palabras servían de guía para muchas personas.
Uno cierra los ojos en tu libro y escucha el Silencio del Océano del Ser.
Cada una de sus palabras despierta ese sentimiento y al mismo tiempo es como una brisa fresca que nos refresca y nos renueva.
Así que para nosotros es un honor, una felicidad y una oportunidad preciosa estar contigo esta noche y estar con todos ustedes, admirar este evento y expresar nuestra felicitación y la felicitación de Maharaj Adhiraj Raja Raam sucesor de Maharishi Mahesh Yogi.
¡Que tu libro abra los corazones como lo ha hecho tu vida Javier y que tu vida y tu libro expresen el nuevo tiempo que ya ha llegado y que es declarado en tu preciosa poesía de Brahm!
Jai Guru Dev
DR. JOSE LUIS ALVAREZ ROSET
RAJA DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE
DIRECTOR DE LA FUNDACION MAHARISHI
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domingo, 29 de septiembre de 2013
domingo, 15 de septiembre de 2013
PRESENTACIÓN DEL POEMARIO BRAHM DARSHAN POR LA POETA PERUANA OTILIA NAVARRETE
Voy a tratar de ser lo más sencilla posible porque realmente el poemario de Javier me ha puesto, como se dice cotidianamente, los pelos de punta. Hace poco más de 20 años que conozco a Javier. En aquel tiempo, colmadas las mesas del Museo de Arte, vi llegar a un jovencito, quizá aún mas joven de lo que se ve en este momento. Mi mirada escrutadora lo localizó de inmediato. Había algo en él que no podía definir. No puedo definir lo que sentí. Comencé a observarlo. Los chicos leían, había una dinámica de lecturas, Luego comenzarían los poemas y cuando él leía, muy quedamente; en ese entonces yo creía que muy tímidamente, ahora me doy cuenta que no era nada de eso, que no hay nada de timidez; experimentaba una sensación extraña, por decir lo menos, y yo me preguntaba quién es? Leía sus poemas y luego nos hicimos amigos y al conversar con él, el misterio continuaba. Hasta que el secreto poco a poco se fue develando. Quién era realmente Javier.
Hoy, después de tantos soles y tantas lunas, estoy aquí, a su lado, en la presentación de su poemario tratando de encontrar las palabras precisas para hacer un temerario acercamiento a su poesía. Reconozco entre ellos algunos poemas que ya traía Javier en su mochila. Otros que los trabajó prolíficamente en el taller y, la mayor parte surgidos en los siguientes años, cuando él, como incansable observador y observado de la Suprema Creación, elaboró, sin apuros, con la paciencia del artesano. Todo esto me hace pensar hasta dónde llega Javier. ¿Cómo es que ha llegado hasta aquí?
¿Y qué podría decir yo de sus poesía?
Mi primera intención fue tratar de calificarla. Decir qué tipo de poesía es. Entonces me puse a pensar. Lo primero que me vino a la mente fue poesía mística, pero también es poesía amorosa porque hay mucho amor, pero también es poesía vivencial y social. Me di cuenta que era todo tipo de poesía y entonces me dije: No! Sería imprudente tratar de calificarla, ¿mística? ¿amorosa? ¿existencial? ¿social? Sí es todo eso y mucho más. Así me di cuenta que este poemario es incalificable. Entonces llegué a la conclusión que sólo podía decir de ella que es una poesía inquietante y perturbadora .
Sin embargo creo que todo el poemario está perfilado bajo un eje conductor que va desde el inicio hasta el final y que enhebra todo el poemario y que va atravesando poema tras poema. Ese eje conductor es la búsqueda, la búsqueda y también el encuentro. Entonces nuevamente, regreso y pienso, ya que he leído dos veces el libro y lo hacía con tanto cariño hasta que llegué a la conclusión que esa búsqueda que es encuentro, era el encuentro del todo en la nada, de la nada y el todo, con el adentro y el afuera, con el arriba y el abajo, una conjunción de la realidad circundante y el ensueño que habita en el Ser de Javier. Un encuentro que está formando un espacio, yo diría un tercer espacio, donde la luz y la oscuridad se encuentran, se separan y se vuelven a encontrar.
Al fin y al cabo es una cantidad incontable, un caleidoscopio de imágenes que cubren, encubren y descubren una cantidad inmensa de sensaciones angélicas…. pero también terrenas.
Dicho esto quisiera decirles que intenté hacer una especie de crítica formal dentro de los cánones y las reglas de la literatura hasta que me di cuenta que no podía hacer un análisis crítico del libro y que solo podía acercarme a algunos de los poemas para dar una precisión muy somera de cómo él va recorriendo esos espacios. Ésta inquietud, me obliga a olvidar las estructuras y los recursos literarios. ¿Para qué? Las imágenes sueltas al viento, me impactaron y superan todo intento de análisis. Y entonces no tengo otra salida que, como quien pasa las cuentas de un rosario, ir recorriendo este hermoso poemario, aludiendo, en desorden, a algunos de sus versos. Por ejemplo cuando dice: “Deshoja el silencio” o “arranca dulzuras y gemidos” que cosa más hermosa. “Círculos plateados concéntricos moviéndose inocentes en la cresta del murmullo” o “Sueño de mí mismo”.
Por instantes, el movimiento ondulante de su poesía como que nos lleva a un lugar secreto y oculto, y a mí me encantan los lugares secretos, como si nos llevara dentro de una iglesia o una mezquita, y lo dice en un poema…. donde hay voces que se elevan como en cánticos de alguna religión, letanías o murmullos dichos en voz queda.
Danzo en comunión
creando lagos y torrentes
mientras mi espíritu
se regocija en tu Ser
Tu dulce Ser
De UMBRAL, poema 8
Pero de pronto surge otro elemento: las aguas. Las aguas como elemento primordial nuevamente, Océano, mar, laguna, lluvia, aguas. Incluso la hermosa portada del libro. He sacado unos versos para que vean esto:
Las corrientes marinas son los ríos del océano
que esculpen de formas el agua
y exhiben tu movimiento
...
¿Cómo no reír jugando con el agua?
¿Cómo no reír y llorar una y otra vez
el sabor tenue de dulces océanos?
de LOS RIOS DEL OCEANO, poema 4
y luego estos dos versos tan hermosos
que la dulzura tierna de una lágrima
es más salada que el mismo océano
de LOS RIOS DEL OCEANO, poema 1
Estos versos nos hacen pensar mucho. Que tan importante puede ser una lágrima que llega a tener tanta plenitud que es mas salada que el mar.
Y cuando llega al poema que titula Puerto Maldonado en el cual hace alusión a aquel otro Javier, al poeta Javier Heraud, que murió en Puerto Maldonado donde fue acogido y abrazado por las aguas del río, por el que lloraron las cascadas y las aguas:
Me río
en el amanecer caído
cuando javier viene
mi cristalino
yo laguna aislada
mis cabellos fluviales
largas
hadas
javier cae
cascada
salpicando
blanco y negro
javier laguna
javier río
río el río
en el
océano
De CANTO DEL RIO CIRCULAR, poema Puerto Maldonado
Y el río, ríe y lo acoge, al igual que el Javier de hoy que es acogido en una purisima esencia, su propia esencia que traspasa los tiempos y los espacios buscando un acomodo en ellos, pero yo digo que no hay ese acomodo, pues son muchos los espacios, muchos los tiempos en los que su cuerpo, SU ESENCIA, se encuentra y desencuentra.
Luego hay otro elemento. Estoy tratando de ir a algunos elementos y temáticas que él ha tocado haciendo un breve comentario de ello porque sería imposible hacer un comentario general porque las metáforas, las imágenes que usa son tantas, que al analizarlas no se acabaría nunca.
Hay una parte en que él toma un pretexto y toma a un niño que emerge entre la complicada estructura de imágenes. Un niño-hombre, un hombre-niño que busca su razón de Ser entre los brazos amantes de el Padre. Para mi esta búsqueda, éste niño, que vuelve a ser Javier es muy importante. Dice:
Yo soy el chiquillo
que sumerge sus pies descalzos
y corre en tus praderas
De AMOR LIBRE
No podemos parar de jugar
No podemos parar de reír y de jugar
con los espejos y con las aguas
y con todo esto que me dices al oído
y risas
y universo
No quieres parar de jugar
de RECREO, poema 1
Señor en todos los cuerpos
Has dejado tu suprema soledad para venir a jugar conmigo
Has traspasado los límites de lo absoluto
para asumir todas las formas
No existe más lo trascendente y
todo es santo
de RECREO, poema 2
Aquí vemos, que ese niño con una sabiduría inmensa, que es el mismo Javier que llega hasta ese momento en su vida, en que juega con el Ser Supremo. Y luego llega ese instante en el que hace una declaración gloriosa diría yo, de humildad, porque sabemos quién es Javier, sabemos su inmenso y hermoso recorrido y sin embargo el dice lo siguiente
Puedo por fin
proclamar
mi no existencia
Sólo Tú existes
sólo Tú
me permites creer que existo
para sentir que te amo
y que juego contigo
No existo
Soy tu poema
tu sueño tu deseo
............
Ahora me doy cuenta
que nunca he existido
que sólo soy
conciencia de ti mismo conciencia de mí mismo conciencia de uno sólo
Tú
consciente de Ti
No más
Un solo mar bienaventurado que se eleva en olas de conciencia en luz
que procrea en cada embate
y llueve
nuevos mundos fecundados
Desaparezco me desvanezco
sólo Tú quedas
Tú-Yo-Uno
de CANCIÓN DE LAS FORMAS
Luego como debemos suponer, Javier, pero no es Javier, Javier no es este señor que está aquí a mi derecha! Javier lo abarca todo!!!
Javier ingresa a todas las vidas y dice:
Las mujeres los niños y los hombres
y las que creí alguna vez cosas
respiran y me llaman
ante mis nuevos ojos que laten
De AMOR LIBRE
Ósea la vida trascendiendo, trascendiendo al ser humano, al hombre, a la mujer y al niño, la vida de las cosas que tocamos diariamente y él siente que esas cosas respiran cerca de él.
No hay mayor canto a la vida que eso.
Y el universo, el universo envolviendo todo y dice:
1
el cosmos observa el ocaso
el silencio destruye los límites
abandona cada célula sin mirar atrás
déjala reposar suavemente
y sigue tu camino
no te pares a mirar el universo, sigue. El te está mirando a ti.
Y sigue:
7
universo
voy al lugar
sin esquinas ni recovecos
no tengas miedo a mi ausencia
conoces conozco ese lugar
encuéntrame en los tiempos intermedios
de VERSICULOS, poema inmortal
Luego llegamos a la gran explosión de amor que es éste libro. Yo me atrevería a decir que es un libro de amor. Es un libro de sugerencias. Es un libro de contrastes, de encuentros, de choques, y del Gran Amor. Y nos dice:
Mi boca abierta
más abierta que nunca
moviéndose de un lado a otro
toca todas las campanas de
iglesias sinagogas pagodas y mezquitas
todo para amarte
y no recuperar jamás la cordura
cordura de mente tibia e indigna
del gallo que cacarea
en las proximidades
de la aurora
de SIN QUE TE DES CUENTA, poema Corazon de Mente
Y en el libro TEMPLOS que sin lugar a dudas va cerrando el poemario, que siento que es como una sinfonía en la que entramos suavemente y va subiendo hasta llegar a momentos insospechados. En el libro Templos regresa a esa primigenia inocencia, infantil casi, como una plegaria desbordada, casi delirante y nos dice:
I
…
Han capturado a Dios
lo han encarcelado
y no lo entiendo
II
Te hicieron prisionero para no verte
y te olvidaron en el rincón más oscuro de sus casas
maniatado
amordazado
los barrotes de la indiferencia duelen más que las cadenas
.......
IV
Y trataron de volver a verte y oírte
sin silenciar sus mentes
sin acallar sus pensamientos
buscándote entre libros
hurgándote entre templos
........
Después de toda esta cantidad de imágenes podemos decir que este no es un libro para leer de un tirón. Ya les digo que hasta una novela de trescientas páginas la podemos leer en una noche. Sin embargo este libro de doscientas y tantas páginas no podemos leerlo, creo, que ni en muchos días. Yo me he pasado largas horas, escrutandolo subrayandolo.
Así el llega al momento del silencio, como que ya han habido muchas palabras, y dice:
VI
Silencio sobre silencio
móvil quietud
del río en el océano
XIV
Cierro los ojos
y mi corazón se abre
cae la primera gota
se desliza fuera de mi boca
como si no fuera una
sino un millón de vidas
las que se fueran en ella
y quedo vacío
y tan lleno de ti
silencio
dejarte parece no natural
pero tan natural como tú
es la lluvia
y todas aquellas melodías
que habitan
en tu palabra
XV
Palabra con poder de silencio
silencio que habla amanece
en tus ojos negros
de SILENCIO
Y Javier casi al final nos dice, y bueno ya debo concluir. Yo quisiera seguir hablando de Javier y su hermoso poemario. Javier está llegando casi al final del poemario y las imágenes ya se descuelgan de una manera increíble. Van prácticamente como haciendo un ovillo alrededor nuestro. Casi al final estas imágenes nos impactan con un conjunto de versos que yo creo que alertan a los oídos mas paganos:
noconstruyantemplos
noconstruyantemplos
noconstruyantemplos
No construyan templos
si no ven antes
un templo
en cada grano de la creación
si no sienten primero
el templo en el altar de su corazón
de TEMPLOS, poema VIII
Realmente como les digo, quisiera seguir hablando de Javier, de su poesía, de la increíble belleza de las imágenes que describe, pero es imposible.
Pero les pido por favor, lean este poemario con calma. Es demasiado hermoso. Maravilloso.
Siento que en estos 3 días que he estado leyendo los poemas de Javier, como si yo hubiera cambiado. Sus poemas han calado fuertemente en mí. Y espero, estoy segura, que sucederá lo mismo con cada uno de ustedes.
OTILIA NAVARRETE
Poeta peruana
Autora de los poemarios Oscuro cause del agua (1992), El ojo de la lluvia (1998) y Poesía (2015)..
En el 2005 publicó su novela Retrato de mujer en blanco y negro.
Fundadora de los talleres de Creacion Literaria en el Museo de Arte de Lima y la Asociacion Libro Abierto
Fundadora de la Revista IMAGINARIO
Editora de revistas literarias, libros y textos culturales
Sus poemas han sido incluidos en las siguientes antologías: “Peruanas del siglo XX” (1995); Alumbramiento verbal en los 90 (1999); “Poesía peruana Siglo XX” (2000); “Poetas peruanas” (2005) y “Poetas peruanas de antología (2009).
lunes, 9 de septiembre de 2013
APRECIACIONES SOBRE EL LIBRO BRAHM DARSHAN POR EL PROF. JUAN PINEDA SOLIS, PROFESOR DE FILOSOFÍA Y LITERATURA EN ESCUELAS DE PUNO, PERÚ
Como ya es sabido, Javier Ortiz Cabrejos,tiene muchas fascetas en su vida (Maestro de Meditación Trascendenal, de yoga, deportista, conferencista, arquitecto, urbanista, etc.), y ahora nos sorprende con su lado de poeta y el libro BRAHM DARSHAN es una prueba muy grata de ello.
Me atrevo a decir que este poemario será una literatura de vanguardia en un futuro próximo, por que la conciencia colectiva está aumentando lenta pero inexorablemente y llegará el momento que ese tipo de mensajes que nacen de lo más profundo de la conciencia y van también a ese mismo nivel, serán algo normal.
Por vivir en el altiplano puneño, donde conocí a Javier hace más de 15 años en ocasión de los cursos que impartía a los estudiantes de esta zona, me impactó especialmente su poema Altiplano, donde Javier se acerca a los tres mundos de la Cosmovisión Andina: 1) El Jananpacha: El mundo futuro (en el tiempo) El mundo de arriba, el cielo, lo supremo (en el espacio) 2) Kaypacha: El mundo presente (en el tiempo) El mundo actual, de aquí, la tierra del medio (en el espacio) 3) Ukupacha: El mundo pasado (en el tiempo) El mundo de abajo, el inframundo, lo oculto (en el espacio).
Teniendo en cuenta que la sabiduría védica nos enseña que Purusha y Prakriti son los dos aspectos de la totalidad, es decir lo no manifestado y la manifestación, esto guarda relación con la cosmovisión andina, y precisamente se me ocurre pensar que la vida y mensaje trascendente e inmanente del gran Yogui tibetano Milarepa, guarda, salvando las distancias, relación con la vida y obra de uno de los mas queridos discípulos de Maharishi.
Me refiero a nuestro apreciado Javier que ha dejado y seguirá dejando gratos recuerdos y conocimientos en las alturas (físicas y de la conciencia) de nuestro querido altiplano peruano.
Gracias Javier!
PROF. JUAN PINEDA SOLIS
PROFESOR DE FILOSOFÍA Y LITERATURA EN ESCUELAS DE PUNO, PERÚ
viernes, 30 de agosto de 2013
NOTAS SOBRE BRAHM DARSHAN POR EL DR. JOSE ANTONIO CARBONELL, Lic. en LITERATURA Y FILOSOFÍA DE LA UNIVERSIDAD JAVERIANA DE BOGOTÁ. COLOMBIA.
PRIMERO
La poesía recogida en el libro Brahm Darshan, Himnos, de Javier Ortiz Cabrejos es una obra de precisión. El conjunto recoge la producción poética de más de treinta años de trabajo. Son dieciocho poemarios en los que se despliegan un poco más de cien poemas. La brevedad misma indica un camino de depuración, de construcción cuidadosa, filtrada. El lapso, a veces grande, entre unos y otros, señala también una escogencia de momentos finos, agudizados por la fabricación esmerada y paciente. Leyéndolos tiendo a recordar la comparación que suele hacerse de la manera cómo científicos y poetas seleccionan sus palabras. Las eligen con el cuidado suficiente para denotar los más estrictos significados; en los lenguajes de la ciencia acortar o eliminar la ambigüedad es una necesidad intrínseca del oficio: la obligación de expresarse con la mayor exactitud. Por su parte, las palabras al ser célula viva de la poesía llevan un designio de rigor aunque exploren significados amplios, a veces múltiples y contrarios. La certidumbre, concisión, minuciosidad con que son dispuestas las palabras, imágenes y frases se vuelve una condición del carácter de esta poesía de Brahm Darshan. Se siente que han sido traídas por su valor explícito y no intercambiable. Son una sobriedad y quintaesencia.
SEGUNDO
Tal vez por su formación y práctica como arquitecto, la escritura de Javier Ortiz Cabrejos está en una obra que se despliega espacialmente. Es una poesía eminentemente visual, construida no solo para ser leída u oída sino para ser vista, recorrida, ya que palabras y sonidos conquistan el espacio. (El poeta se adentra en la ya vieja y prolífica tradición de poesía visual que en Occidente se revitaliza desde los experimentos de Mallarmé a fines del s. XIX). Hay un diseño, un dibujo abstracto evidente en cada poema, formado por la disposición de estratégicos vacíos entre palabras, frases y líneas. Los poemas se encuentran intercalados de espacios blancos, mudos, donde las palabras parecen emerger de una nada que los circunda. Es una nada activa sin embargo: significante; una continuidad que surge del silencio entremezclado. Silencio deliberado colocado entre las sonoridades de las palabras quizás para hacerlas más rotundas y recientes. Nos hace mecer entre la quietud y la actividad; promueve el sonido puro y la profundidad del silencio en un movimiento continuo, respiratorio. Este aspecto nos sitúa en nueva sintaxis que rompe la linealidad del discurso y la lectura, y nos sumerge en los ritmos internos del poema y también en la realidad particular que cada uno hace germinar.
TERCERO
Este conjunto de poemas o himnos (cuya clásica definición como cantos y textos que exponen sentimientos de alegría y celebración, cobra aquí plena validez) exaltan sobre todo un estado de conciencia en el que la individualidad tiende a disolverse en algo mayor, indefinido y absoluto. Propenden por la descripción de momentos de plenitud, de entrega de la conciencia a la unión con lo infinito. Poesía mística (por usar un término genérico y más bien gastado para describir estas experiencias “cumbre”) que, sin embargo, por la misma diversidad expresada en los poemas muestra que no constituyen una práctica que pudiéramos llamar estándar. No hay nada predecible en ellos, ni repetitivo. Por el contrario, esos estados, si seguimos su curso entre los poemas mismos, se manifiestan de diversas maneras, y con múltiples trazas. Son una búsqueda incesante más que un llegar a una situación conocida o verificable. Los poemas siguen el rumbo de la variedad que el poeta explota con imágenes, figuras, ritmos distintos y multiformes:
No hay un solo infinito
ahora lo veo
cada infinito un sabor distinto
de Purushottam Gita,1997
En la íntima lectura de estos poemas uno descubre igualmente que de lo que hablan no es tampoco la habilidad de seres especiales y dotados, hombres únicos con poderes de comunicación extraordinarios. Más bien constituyen una provocación a dejarse llevar por la fuerza de palabras e imágenes, y en ellas y en lo que representan, descubrir las alianzas no tan visibles de un todo subyacente:
La memoria se activa
en ésta
mi nueva gran cabeza
lista para percibir simultáneamente los cofines
de lo mínimo lo máximo y lo próximo
y más adelante en el mismo poema:
Puedes conversar con todas las cosas
a través de los tremendos ojos de la vaca
de “Altiplano”, 1999
En su célebre ensayo de hace sesenta años “La revelación poética” del Arco y la Lira, el poeta mexicano Octavio Paz reflexiona sobre cómo ese estado de ananda (deleite con lo uno), si bien puede ser privilegio de algunos, todos alguna vez lo hemos vislumbrado así haya sido por fracciones de segundo. Hemos percibido algo semejante a un sentido de certidumbre, de vivir un tiempo auténtico y original. No es necesario ser místico para rozar esas experiencias. El poeta diviniza como el místico y como el enamorado esa condición que emerge como la natural identidad humana perdida u olvidada, como esa inocencia primordial. Pero todos hemos estado enamorados o hemos sido niños para saberlo.
CUARTO
Uno tiende a sospechar que la poesía de Brahm Darshan, Himnos, no es el relato de un conjunto de experiencias que han tenido lugar para el poeta en el pasado y que ahora recrea; la narración de sus estados meditativos y de lo que pudo recordar de ellos. Por el contrario, todo indica que la experiencia y la escritura son simultáneas; el poema convoca el momento y con él la declaración de ese instante que se nombra. El poema opera pues como una especie de mantra, se constituye en una invocación y se convierte en experiencia pura. En Ars poética (la íntima confesión que hace el escritor de su manera de actuar y donde expresa las creencias del alcance de la poesía misma), dice:
La noche comprime el universo
lo deja del tamaño de mi alcoba
mis ojos arrobados gatean sus meandros
es momento de verso
de universo reunido
de Versículos, 2007
Aquí está la evidencia de que el tiempo que van desgranado las palabras es el mismo del descubrimiento de la reunión, de la unidad universal. Si no se habla, si no se le menciona, la revelación no acontece tampoco. Lo anterior es patente en todo el libro y se manifiesta claramente al percibir que los poemas se refieren siempre a un tiempo presente. No hablan como promesas de lo que acaecerá o como descripción de lo ocurrido. El propio Octavio Paz ha mencionado cómo el presente es la forma más pura del tiempo; la única existente. El presente del poema es también el tiempo del enamorado, del niño. El tiempo de la vida real. Por eso meditar, en el fondo, no es otra cosa que ser consciente en forma cabal del presente; apropiárselo. Los pensamientos que se limitan a la situación inmediata propician la quietud anímica, la serenidad y la posibilidad de ver sin prejuicio y dolor el mundo, de conocerlo en profundidad:
Transformar el mundo
por la sola presencia
sin ninguna misión que cumplir
Perfumar campos desérticos
sin enseñar nada
sin esperar
[…]
Solo de corazón a corazón
Fluye el conocimiento
de él te alimentas
aunque lo ignores
de “Sin que te des cuenta”, 1997
QUINTO
Por su afiliación a la literatura mística o de carácter religioso, pudiera esperarse que la poesía de este libro estuviera marcada por la austeridad o por las rigideces del ascetismo. Sin embargo, y asumiendo una tradición que contradice esa aparente vinculación entre mística y severidad lo que encontramos es el desborde de los sentidos. El poeta está en plena posesión de su capacidad creadora de imágenes, de metáforas explícitas y repletas de sensorialidad, dibujadas con todas las formas que arrojan los sentidos excitados; incluso en su nivel sinestésico, cuando estos se confunden entre sí, y rebosan de su propia percepción:
veo el sonido
y todas las formas que contiene
(… )
el oído es siempre el que mejor observa
de“Silencio”, 2010
Como en el bíblico Cantar de los Cantares o en esa cima de la literatura mística del s. XVI, El Cántico Espiritual, de san Juan de la Cruz, imágenes exuberantes, coloridas y sensuales celebran los acontecimientos amorosos en los que se complacen. Resalta en la poesía de Javier Ortiz Cabrejos la profusión de imágenes creadas, su originalidad y riqueza. En muchos casos son la esencia del poema, su razón de ser; es su fuerza, su delicado y constante ingenio las que lo dotan objetividad. El placer de la lectura de este libro está en buena medida concentrado en saltar con sorpresa y agilidad entre sus imágenes. Constituyen una seña de identidad de su poesía a la que dota de luminosidad y presencia. Y como en los poetas mencionados también el amor (a alguien indeterminado o a Dios mismo) se expresa en voluptuosas maneras y con las expresivas figuras del enamorado:
Despiertan en todas partes
verdes azules grises deleites
miles de ojos
que me guiñas
que resplandecen con tu brillo travieso
que cantan sonríen y me encantan
que me envuelven
[…]
Sólo tu amante
El eterno amante de todas tus formas
de “Amor Libre”, 1995
SEXTO
Con todo, la imagen predominante en todo el libro es sin duda la del océano. No solo se encuentra inscrita en muchos de los poemas, sino que constituye uno de ellos en forma completa (“Los ríos del océano”, 1992). La simbología del océano o el mar siempre ha estado asociada con un grupo amplio de atributos y explicaciones. Representa, sobre todo, la polaridad entre la vida individual, la gota, la ola, y la vida universal, en su inmensidad; entre el movimiento de su superficie, el oleaje y la quietud de sus profundidades; entre la conciencia, la lógica y el dominio de la acción y la disolución en el subconsciente indeterminado y potencialmente peligroso, como es el poco conocido mundo submarino. En suma, es una vasta expresión que contiene y conforma en sí misma el germen de los contrarios. Imágenes del océano y de las aguas subsidarias proliferan también en muchos de los poemas: los ríos, lagunas, la lluvia, la neblina, el rocío, las lágrimas, el sudor corporal. Este conjunto de alusiones a corrientes líquidas y vaporosas no sólo revelan su final confluencia en el gran caudal oceánico ( el alusivo a “todos los ríos que van a dar a la mar que es el morir” de Manrique), sino que le dan al libro un ambiente acuoso, húmedo, donde las cosas y seres parecen más bien nadar, mecerse, que gravitar:
Este es tu universo
flota sobre mi manso cuerpo de agua
pero hay más
una gota un universo
y en cada poro una uno
que levita en aroma mi piel de incienso
de “Cuerpo Celeste”, 2001
El escritor se vale de este fluir, de este movimiento tenue que las imágenes construidas a lo largo del libro proporcionan para conferir a la poesía con un nivel de conciencia y realidad ampliado, que parece estar más allá del prosaico estado de percepción y densidad de lo cotidiano, tangible y rutinario. En esta inmensa metáfora de un océano incluyente y misterioso, siempre cambiante y enigmático, representación del Ser, de las fuerzas del universo y de la conciencia humana reside probablemente el núcleo que anima este gran intento poético de decirnos lo que somos, proyectándonos en una imagen pronunciable y dúctil que refleje la totalidad.
SEPTIMO
Tal vez hay que leer este libro con el cuidado y exactitud con el que fue escrito; con lentitud, con los sentidos abiertos, sumergiéndose en sus aguas y compartiendo sus amplios designios
Dr. JOSÉ ANTONIO CARBONELL
Lic en Literatura y Filosofía de la Universidad Javeriana de Bogotá
Postgrado en Edicion de la Universidad Pompeau Fabra de Barcelona
Editor
Ex Director Editorial del Convenio Andrés Bello
Abril 10, 2013.
La poesía recogida en el libro Brahm Darshan, Himnos, de Javier Ortiz Cabrejos es una obra de precisión. El conjunto recoge la producción poética de más de treinta años de trabajo. Son dieciocho poemarios en los que se despliegan un poco más de cien poemas. La brevedad misma indica un camino de depuración, de construcción cuidadosa, filtrada. El lapso, a veces grande, entre unos y otros, señala también una escogencia de momentos finos, agudizados por la fabricación esmerada y paciente. Leyéndolos tiendo a recordar la comparación que suele hacerse de la manera cómo científicos y poetas seleccionan sus palabras. Las eligen con el cuidado suficiente para denotar los más estrictos significados; en los lenguajes de la ciencia acortar o eliminar la ambigüedad es una necesidad intrínseca del oficio: la obligación de expresarse con la mayor exactitud. Por su parte, las palabras al ser célula viva de la poesía llevan un designio de rigor aunque exploren significados amplios, a veces múltiples y contrarios. La certidumbre, concisión, minuciosidad con que son dispuestas las palabras, imágenes y frases se vuelve una condición del carácter de esta poesía de Brahm Darshan. Se siente que han sido traídas por su valor explícito y no intercambiable. Son una sobriedad y quintaesencia.
SEGUNDO
Tal vez por su formación y práctica como arquitecto, la escritura de Javier Ortiz Cabrejos está en una obra que se despliega espacialmente. Es una poesía eminentemente visual, construida no solo para ser leída u oída sino para ser vista, recorrida, ya que palabras y sonidos conquistan el espacio. (El poeta se adentra en la ya vieja y prolífica tradición de poesía visual que en Occidente se revitaliza desde los experimentos de Mallarmé a fines del s. XIX). Hay un diseño, un dibujo abstracto evidente en cada poema, formado por la disposición de estratégicos vacíos entre palabras, frases y líneas. Los poemas se encuentran intercalados de espacios blancos, mudos, donde las palabras parecen emerger de una nada que los circunda. Es una nada activa sin embargo: significante; una continuidad que surge del silencio entremezclado. Silencio deliberado colocado entre las sonoridades de las palabras quizás para hacerlas más rotundas y recientes. Nos hace mecer entre la quietud y la actividad; promueve el sonido puro y la profundidad del silencio en un movimiento continuo, respiratorio. Este aspecto nos sitúa en nueva sintaxis que rompe la linealidad del discurso y la lectura, y nos sumerge en los ritmos internos del poema y también en la realidad particular que cada uno hace germinar.
TERCERO
Este conjunto de poemas o himnos (cuya clásica definición como cantos y textos que exponen sentimientos de alegría y celebración, cobra aquí plena validez) exaltan sobre todo un estado de conciencia en el que la individualidad tiende a disolverse en algo mayor, indefinido y absoluto. Propenden por la descripción de momentos de plenitud, de entrega de la conciencia a la unión con lo infinito. Poesía mística (por usar un término genérico y más bien gastado para describir estas experiencias “cumbre”) que, sin embargo, por la misma diversidad expresada en los poemas muestra que no constituyen una práctica que pudiéramos llamar estándar. No hay nada predecible en ellos, ni repetitivo. Por el contrario, esos estados, si seguimos su curso entre los poemas mismos, se manifiestan de diversas maneras, y con múltiples trazas. Son una búsqueda incesante más que un llegar a una situación conocida o verificable. Los poemas siguen el rumbo de la variedad que el poeta explota con imágenes, figuras, ritmos distintos y multiformes:
No hay un solo infinito
ahora lo veo
cada infinito un sabor distinto
de Purushottam Gita,1997
En la íntima lectura de estos poemas uno descubre igualmente que de lo que hablan no es tampoco la habilidad de seres especiales y dotados, hombres únicos con poderes de comunicación extraordinarios. Más bien constituyen una provocación a dejarse llevar por la fuerza de palabras e imágenes, y en ellas y en lo que representan, descubrir las alianzas no tan visibles de un todo subyacente:
La memoria se activa
en ésta
mi nueva gran cabeza
lista para percibir simultáneamente los cofines
de lo mínimo lo máximo y lo próximo
y más adelante en el mismo poema:
Puedes conversar con todas las cosas
a través de los tremendos ojos de la vaca
de “Altiplano”, 1999
En su célebre ensayo de hace sesenta años “La revelación poética” del Arco y la Lira, el poeta mexicano Octavio Paz reflexiona sobre cómo ese estado de ananda (deleite con lo uno), si bien puede ser privilegio de algunos, todos alguna vez lo hemos vislumbrado así haya sido por fracciones de segundo. Hemos percibido algo semejante a un sentido de certidumbre, de vivir un tiempo auténtico y original. No es necesario ser místico para rozar esas experiencias. El poeta diviniza como el místico y como el enamorado esa condición que emerge como la natural identidad humana perdida u olvidada, como esa inocencia primordial. Pero todos hemos estado enamorados o hemos sido niños para saberlo.
CUARTO
Uno tiende a sospechar que la poesía de Brahm Darshan, Himnos, no es el relato de un conjunto de experiencias que han tenido lugar para el poeta en el pasado y que ahora recrea; la narración de sus estados meditativos y de lo que pudo recordar de ellos. Por el contrario, todo indica que la experiencia y la escritura son simultáneas; el poema convoca el momento y con él la declaración de ese instante que se nombra. El poema opera pues como una especie de mantra, se constituye en una invocación y se convierte en experiencia pura. En Ars poética (la íntima confesión que hace el escritor de su manera de actuar y donde expresa las creencias del alcance de la poesía misma), dice:
La noche comprime el universo
lo deja del tamaño de mi alcoba
mis ojos arrobados gatean sus meandros
es momento de verso
de universo reunido
de Versículos, 2007
Aquí está la evidencia de que el tiempo que van desgranado las palabras es el mismo del descubrimiento de la reunión, de la unidad universal. Si no se habla, si no se le menciona, la revelación no acontece tampoco. Lo anterior es patente en todo el libro y se manifiesta claramente al percibir que los poemas se refieren siempre a un tiempo presente. No hablan como promesas de lo que acaecerá o como descripción de lo ocurrido. El propio Octavio Paz ha mencionado cómo el presente es la forma más pura del tiempo; la única existente. El presente del poema es también el tiempo del enamorado, del niño. El tiempo de la vida real. Por eso meditar, en el fondo, no es otra cosa que ser consciente en forma cabal del presente; apropiárselo. Los pensamientos que se limitan a la situación inmediata propician la quietud anímica, la serenidad y la posibilidad de ver sin prejuicio y dolor el mundo, de conocerlo en profundidad:
Transformar el mundo
por la sola presencia
sin ninguna misión que cumplir
Perfumar campos desérticos
sin enseñar nada
sin esperar
[…]
Solo de corazón a corazón
Fluye el conocimiento
de él te alimentas
aunque lo ignores
de “Sin que te des cuenta”, 1997
QUINTO
Por su afiliación a la literatura mística o de carácter religioso, pudiera esperarse que la poesía de este libro estuviera marcada por la austeridad o por las rigideces del ascetismo. Sin embargo, y asumiendo una tradición que contradice esa aparente vinculación entre mística y severidad lo que encontramos es el desborde de los sentidos. El poeta está en plena posesión de su capacidad creadora de imágenes, de metáforas explícitas y repletas de sensorialidad, dibujadas con todas las formas que arrojan los sentidos excitados; incluso en su nivel sinestésico, cuando estos se confunden entre sí, y rebosan de su propia percepción:
veo el sonido
y todas las formas que contiene
(… )
el oído es siempre el que mejor observa
de“Silencio”, 2010
Como en el bíblico Cantar de los Cantares o en esa cima de la literatura mística del s. XVI, El Cántico Espiritual, de san Juan de la Cruz, imágenes exuberantes, coloridas y sensuales celebran los acontecimientos amorosos en los que se complacen. Resalta en la poesía de Javier Ortiz Cabrejos la profusión de imágenes creadas, su originalidad y riqueza. En muchos casos son la esencia del poema, su razón de ser; es su fuerza, su delicado y constante ingenio las que lo dotan objetividad. El placer de la lectura de este libro está en buena medida concentrado en saltar con sorpresa y agilidad entre sus imágenes. Constituyen una seña de identidad de su poesía a la que dota de luminosidad y presencia. Y como en los poetas mencionados también el amor (a alguien indeterminado o a Dios mismo) se expresa en voluptuosas maneras y con las expresivas figuras del enamorado:
Despiertan en todas partes
verdes azules grises deleites
miles de ojos
que me guiñas
que resplandecen con tu brillo travieso
que cantan sonríen y me encantan
que me envuelven
[…]
Sólo tu amante
El eterno amante de todas tus formas
de “Amor Libre”, 1995
SEXTO
Con todo, la imagen predominante en todo el libro es sin duda la del océano. No solo se encuentra inscrita en muchos de los poemas, sino que constituye uno de ellos en forma completa (“Los ríos del océano”, 1992). La simbología del océano o el mar siempre ha estado asociada con un grupo amplio de atributos y explicaciones. Representa, sobre todo, la polaridad entre la vida individual, la gota, la ola, y la vida universal, en su inmensidad; entre el movimiento de su superficie, el oleaje y la quietud de sus profundidades; entre la conciencia, la lógica y el dominio de la acción y la disolución en el subconsciente indeterminado y potencialmente peligroso, como es el poco conocido mundo submarino. En suma, es una vasta expresión que contiene y conforma en sí misma el germen de los contrarios. Imágenes del océano y de las aguas subsidarias proliferan también en muchos de los poemas: los ríos, lagunas, la lluvia, la neblina, el rocío, las lágrimas, el sudor corporal. Este conjunto de alusiones a corrientes líquidas y vaporosas no sólo revelan su final confluencia en el gran caudal oceánico ( el alusivo a “todos los ríos que van a dar a la mar que es el morir” de Manrique), sino que le dan al libro un ambiente acuoso, húmedo, donde las cosas y seres parecen más bien nadar, mecerse, que gravitar:
Este es tu universo
flota sobre mi manso cuerpo de agua
pero hay más
una gota un universo
y en cada poro una uno
que levita en aroma mi piel de incienso
de “Cuerpo Celeste”, 2001
El escritor se vale de este fluir, de este movimiento tenue que las imágenes construidas a lo largo del libro proporcionan para conferir a la poesía con un nivel de conciencia y realidad ampliado, que parece estar más allá del prosaico estado de percepción y densidad de lo cotidiano, tangible y rutinario. En esta inmensa metáfora de un océano incluyente y misterioso, siempre cambiante y enigmático, representación del Ser, de las fuerzas del universo y de la conciencia humana reside probablemente el núcleo que anima este gran intento poético de decirnos lo que somos, proyectándonos en una imagen pronunciable y dúctil que refleje la totalidad.
SEPTIMO
Tal vez hay que leer este libro con el cuidado y exactitud con el que fue escrito; con lentitud, con los sentidos abiertos, sumergiéndose en sus aguas y compartiendo sus amplios designios
Dr. JOSÉ ANTONIO CARBONELL
Lic en Literatura y Filosofía de la Universidad Javeriana de Bogotá
Postgrado en Edicion de la Universidad Pompeau Fabra de Barcelona
Editor
Ex Director Editorial del Convenio Andrés Bello
Abril 10, 2013.
lunes, 19 de agosto de 2013
BRAHM DARSHAN Y EL CAMINO DEL SILENCIO, por el Escritor y literato JORGE LUIS OBANDO, Universidad Federico Villarreal, Lima-Perú
Un libro que recopile más de 30 años de poesía bien puede acercarnos a la comprensión de la poética de su autor. En este caso la poética se convierte además en la certeza de una búsqueda exitosa. Porque hay mucho de búsqueda y de sublimación en la obra del poeta místico Javier Ortiz Cabrejos, en su Brahm Darshan, o para un mayor acercamiento, simplemente “Himnos”.
Los Himnos, están organizados siguiendo una cronología que nos lleva a ir con él de la mano hacia la búsqueda de un camino personal. Una exploración por la ruta de la percepción existencial del cosmos, y la negación de un vacío para la búsqueda de las grandes respuestas en la corriente de la espiritualidad. Como todo camino, éste no se muestra sereno o plácido al comienzo. La búsqueda es muchas veces angustiante y el camino es de un gran vacío ante la soledad inmensa del universo. Dan ganas de gritar y así lo hace en uno de los primeros versos del poemario, Umbral (1981):
6
¿Qué sucede?
¿Qué es lo que pasa?
¿Dónde está mi cuerpo?
Me estoy deshaciendo
Me estoy expandiendo
¡Me estoy convirtiendo en luz!
La poesía se convierte en un acto de entrega a una totalidad que aunque desconocida, llena de respuestas el yo poético, ansioso de ser Uno con el cosmos. Solo en la calma del Uno, el verso alcanza una seguridad, una tranquilidad momentánea, pero exitosa:
8
Danzo en comunión
Creando lagos y torrentes
Mientras mi espíritu
Se regocija en tu Ser
Tu dulce Ser
La poesía mística pues, tiene tres componentes inmanentes: desesperación, búsqueda, y éxtasis. El éxtasis pleno, despojado de los aspectos subliminales de erotismo, muchas veces confundido por lecturas que desconocen el sentido exacto de la mística, que existe ya en textos tan antiguos como El Yogasutra de Patanjali, o las historias de los místicos medievales donde la unión con lo espiritual se convierte en una entrega total del Ser pleno hacia la Universalidad. Muchas veces se confunde pues, el éxtasis místico con el tantrismo, que implica erotismo y entrega carnal pero con referentes místicos. No es el caso del éxtasis, donde la persona se conecta en un sentido espiritual (aunque todo el ser está implicado) con la divinidad, haciéndose de ésta manera UNO con el universo, y accediendo a los grandes misterios que su alma necesita.
El éxtasis místico es uno de los temas donde la poesía de Javier Ortiz Cabrejos se eleva a niveles altos de sensibilidad y belleza, comparable a los grandes versos del Rubaiyat y al Cantar de los Cantares:
AMOR LIBRE (1995)
Tu cuerpo.....
Tu cuerpo infinito
busca unirse con el mío
y no me niego
Me seduces en todas las formas que tú creas
Me guiñas el ojo y juegas
Apareces y desapareces
Te acercas a mí
Me acaricias
Tanto tiempo a tu espera
Finalmente decides tomar forma humana
y dejar que te perciba
Señor
Mi amor
Que vengan todos los cuerpos que tú quieras
Ámame
La poesía recupera las metáforas de la naturaleza, del océano, de la sangre, del cosmos, los aspectos básicos del mundo para la composición de los versos. Esto nos lleva a una antigua época, a los grandes versos del pasado oriental, donde el lago, el río, el océano, la montaña y el árbol simbolizaban las etapas del alma humana. Estos poemas de Brahm Darshan recuperan los secretos de la naturaleza para señalar los estados del alma en el camino a su gran despertar espiritual, sobre todo en el libro Versículos (2005).
La poesía de Javier Ortiz Cabrejos por instantes nos puede llevar a la serenidad de la luminosa plenitud mística, así como en otro momento llevarnos al más angustioso vacío, no tanto del poeta que ha llegado a la paz similar al nirvana, sino de la desesperación de un mundo que no parece escuchar, que no quiere escuchar. Es aquí cuando los Himnos dejan escuchar su voz más desgarradora, convirtiéndose en un grito de angustia, de advertencia al recorrer una certeza de incomprensión, de rechazo e ignorancia:
TEMPLOS (2007)
VIII
noconstruyatemplos
noconstruyatemplos
noconstruyatemplos
No construyan templos
si no ven antes
un templo
en cada grano de la creación
si no sienten primero
el templo en el altar de su corazón
Los versos de Javier Ortiz Cabrejos conllevan una búsqueda de la paz y un testimonio de armonía posible en medio del caos de los tiempos modernos. En esta caso la portada del libro es significativa, Siddharta, el alter ego de todo buscador orientalista de la verdad, viviendo en la serenidad en medio del océano más intenso y el espacio más pequeño. La paz, no es cuestión de una búsqueda sin sentido, sino que la espiritualidad, la mística, hace posible alcanzar la meta, desarrollar una plenitud en la unidad con el cosmos. A partir de esto, la poesía de Javier Ortiz Cabrejos se convierte en un testimonio, y un llamado a las generaciones que son partícipes de los mismos ruidos pero también de las mismas posibilidades de armonía y comunión con el cosmos.
Como nos señala el título del último poemario de Himnos, SILENCIO (2010) (y aquí hago silencio, dejando que el poeta nos explique la importancia del silencio, de la vida simple y sencilla):
XIII
Silencio
arrullante nube de conciencia
la tierra desea esas gotas frescas
que aligeren su sed
por eso
déjame volver
tus frutos no significan tu ausencia
JORGE LUIS OBANDO
Escritor y Profesor de Literatura
Universidad Federico Villarreal
Lima, Perú.
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